Uno puede encontrar una variedad increíble de culturas conviviendo a la vez en este espacio poblado por unos catorce millones de habitantes. En la fotografía podemos contemplar Santa Sofía, una maravilla arquitectónica, un lugar tan bello que la respiración parece desvanecerse en su inmensidad. Un sitio muy bello, como ocurre en la Mezquita Azul. En este último caso la belleza del lugar se ve reñida con la tradición, en mi opinión todo lo opuesto a la belleza: la discriminación entre sexos o la irracional decisión de mantener a las mujeres orando separadas de los hombres, hacinadas en un cuartucho. En pleno siglo XXI me parece absurdo seguir con ciertos preceptos. Personalmente me resulta indignante.
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